Cuidado de la piel
El protector que funciona es el que te pones cada día. Cómo elegir la textura y el formato que de verdad vas a usar — también en octubre.

El criterio
De nada sirve el índice más alto si la textura te desagrada y acaba en un cajón. Conviene elegir por tipo de piel — grasa, sensible, con manchas, infantil — y por uso real: diario de ciudad, deporte, playa. Y en piel reactiva, los filtros minerales suelen tolerarse mejor.
En rostro, sí, especialmente si usas activos como retinoides o exfoliantes, si tienes manchas o rosácea, o si pasas tiempo al aire libre. La radiación UVA que envejece la piel atraviesa las nubes y los cristales, y en Pamplona también hay días de sol en enero.
Para el día a día, un SPF 30-50 aplicado en cantidad suficiente vale más que un SPF 50+ aplicado de menos. La cantidad y la reaplicación importan más que la cifra. Si tienes manchas, fotosensibilidad o tratamiento dermatológico, ahí sí: 50+ y constancia.
Mira el símbolo PAO del envase (un tarrito abierto con un número de meses). Abierto y bien conservado suele durar 12 meses; si cambió de textura, olor o color, no te fíes. Y un solar que pasó un verano en la playa al sol, mejor renovarlo.