Consejo
El pasillo con más ruido del mercado: qué tiene evidencia y qué solo tiene marketing.

El criterio
Un complemento puede ayudar cuando hay una carencia o una situación concreta — y sobrar por completo cuando no la hay. Conviene preguntarse para qué lo quieres: a veces la respuesta es «este sí» y a veces «esto no te hace falta».
Depende de si hay carencia o situación que lo justifique. Con una dieta variada, muchas suplementaciones sobran. Otras — como la vitamina D en algunos casos, o el hierro con analítica que lo confirme — sí tienen sentido. Consulta tu caso concreto con un profesional sanitario.
Sí, y es más frecuente de lo que se piensa. Por eso conviene contarle a tu farmacéutico o a tu médico qué tomas antes de añadir nada — también lo que parece inocuo.
En la UE, las declaraciones de salud de los complementos están reguladas: solo pueden afirmarse efectos aprobados y con la dosis que los respalda. Si un producto promete curar o tratar una enfermedad, ya sabes que algo falla — un complemento no puede prometer eso.