Complementos alimenticios
Probióticos: qué son, qué dice la UE y cómo elegirlos
La definición de probiótico es científica, no legal: en la UE no hay ninguna declaración de salud autorizada para ellos. Esta guía explica qué significa y cómo leer la cepa, las UFC y la conservación en la etiqueta.

Qué es un probiótico y qué no lo es
La definición más citada es la de la FAO y la OMS: «microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades apropiadas, confieren al huésped un beneficio para la salud» [1]. En 2014, un panel de expertos de la ISAPP (Asociación Científica Internacional de Probióticos y Prebióticos) reafirmó esa definición como pertinente para los usos actuales y futuros [6]. La definición pone tres condiciones a la vez: que los microorganismos estén vivos, que se tomen en cantidad apropiada y que confieran un beneficio. Un producto con bacterias muertas, o con muy pocas vivas, no encaja en ella.
Es una definición científica, no legal. La AESAN lo recuerda: «En la actualidad, en el ámbito de la legislación de seguridad alimentaria de la Unión Europea no existe una definición de probiótico.» Tampoco hay lista de probióticos autorizados: «No existe una legislación específica que regule el uso de probióticos en alimentación humana, por lo que tampoco existen requisitos específicos para los mismos, ni una lista de probióticos autorizados» [3]. Eso no significa que no puedan usarse: están sujetos a los requisitos generales de seguridad alimentaria y «en ausencia de una lista de microrganismos autorizados a nivel de la Unión Europea, se toma como referencia para su uso seguro en alimentos la lista de QPS de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA)» [3].
Los probióticos pueden formar parte de distintos alimentos; la AESAN cita «los yogures, el kéfir y otros productos alimenticios consumidos de forma habitual como parte de la dieta» [3]. Esta guía se centra en los complementos alimenticios, que los presentan en cápsulas, gotas o sobres. Y conviene no confundir los términos que aparecen en las etiquetas:
- Prebiótico. Según la ISAPP, un sustrato que los microorganismos del huésped utilizan de forma selectiva y que confiere un beneficio para la salud [7]. Suelen ser fibras como la inulina o los fructooligosacáridos [4].
- Simbiótico. Una mezcla de microorganismos vivos y sustratos que los microorganismos del huésped utilizan de forma selectiva [8].
- Postbiótico. Una preparación de microorganismos inanimados y/o sus componentes [9]. Si los microorganismos no están vivos, no es un probiótico.
Qué dice la UE: ninguna declaración de salud autorizada para probióticos
En la UE, una declaración de propiedades saludables es «cualquier declaración que afirme, sugiera o dé a entender que existe una relación entre una categoría de alimentos, un alimento o uno de sus constituyentes, y la salud», y se prohíben salvo que estén autorizadas e incluidas en las listas del Reglamento [10].
La Comisión Europea ha explicado su posición al Defensor del Pueblo Europeo. Desde que se aprobó ese Reglamento, entiende que mencionar los probióticos en el etiquetado de un alimento implica un beneficio para la salud y, por tanto, es una declaración de propiedades saludables. Añade que desde 2008 la EFSA ha evaluado más de 300 solicitudes sobre microorganismos vivos y sobre los términos «probiotics» y «prebiotics»; ninguna obtuvo un dictamen favorable y, como resultado, no hay autorizada ninguna declaración de salud sobre ellos en el mercado de la UE. Recuerda también que las empresas pueden presentar nuevas solicitudes en cualquier momento [2]. El Defensor del Pueblo Europeo cerró el caso el 20 de diciembre de 2024 sin apreciar mala administración [11].
El registro de la UE permite comprobarlo. Esto es lo que contenía el 23 de octubre de 2026 sobre probióticos:
| Dato | Cifra | Qué significa |
|---|---|---|
| Entradas del registro | 2.337 | 269 autorizadas, 2.067 no autorizadas y 1 revocada, de todo tipo de alimentos y sustancias [12]. |
| Entradas que nombran probióticos o géneros como Lactobacillus o Bifidobacterium | 369 | 368 no autorizadas y 1 autorizada. La palabra «probiotic» aparece en 129 de ellas, y las 129 son no autorizadas [12]. |
| La única autorizada | 1 | «Los cultivos vivos del yogur o de la leche fermentada mejoran la digestión de la lactosa del producto en las personas con problemas para digerir la lactosa». Solo para yogur o leche fermentada con un mínimo de 10⁸ UFC de Lactobacillus delbrueckii subsp. bulgaricus y Streptococcus thermophilus por gramo [13]. |
| Rechazadas porque el alimento no estaba suficientemente caracterizado para evaluar el efecto declarado | 210 de 368 | Es el motivo más repetido. Otras 125 se rechazaron porque el efecto declarado no se había demostrado; el resto, por otros motivos [12]. |
Recuento propio sobre el texto de las 2.337 entradas (alimento o sustancia, declaración y motivo de rechazo) descargadas del portal de la Comisión el 23-10-2026 [12].
En España, la AESAN publicó el 27 de octubre de 2020 una nota sobre los probióticos en los alimentos. Sus ideas principales:
- Reconoce que los Estados miembros interpretan el término de forma distinta, lo que supone «una situación no armonizada en el mercado de la Unión» [3].
- Por eso considera que «podría aceptarse» el término «probiótico/s» en la etiqueta «hasta tanto no haya un criterio uniforme, por parte de los Estados miembros de la Unión Europea», siempre que el producto cumpla el requisito de seguridad [3].
- Pero «el empleo de este término no puede ir acompañado de ninguna declaración de propiedades saludables, salvo que se autorice expresamente bajo el Reglamento de la Unión Europea» [3].
- Y añade que «ninguno de los microorganismos que normalmente se emplean ha podido demostrar ningún efecto beneficioso en población general sana, de acuerdo con los estándares establecidos por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA)» [3].
En resumen: en España puedes ver la palabra «probiótico» en una caja, pero la caja no puede atribuirle un efecto sobre la salud. Si una etiqueta o una web promete algo así para un probiótico, esa frase no figura entre las declaraciones autorizadas [12].
Otra cosa son los nutrientes que añaden algunas fórmulas. Sus declaraciones se atribuyen al nutriente, no al probiótico, y solo valen en productos que sean, como mínimo, fuente de ese nutriente: por ejemplo, «La vitamina D contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.» o «El calcio contribuye al funcionamiento normal de las enzimas digestivas.» [13]. La guía de vitaminas para el otoño explica cómo funciona esa condición.
Género, especie y cepa: por qué importa la cepa
Un microorganismo se identifica en tres niveles: el género (por ejemplo, Bifidobacterium), la especie (longum) y la cepa, un código que distingue una variante concreta de esa especie (35624). El NIH de Estados Unidos lo resume así: un probiótico se identifica por su cepa, que incluye el género, la especie, la subespecie si la hay y una designación alfanumérica [4].
| Tal como aparece en la etiqueta | Género | Especie | Cepa |
|---|---|---|---|
| Lacticaseibacillus rhamnosus GG | Lacticaseibacillus | rhamnosus | GG |
| Bifidobacterium longum 35624 | Bifidobacterium | longum | 35624 |
| Lactobacillus reuteri DSM 17938 | Lactobacillus | reuteri | DSM 17938 |
Nombres tomados de las webs y etiquetas de Cinfa, PrecisionBiotics y Casen Recordati [14][15].
La FAO y la OMS son claras: «El estado actual de las evidencias sugiere que los efectos probióticos son específicos de la cepa», y la identificación de la cepa «es importante para relacionar una cepa con un efecto saludable específico» [1]. Con ese criterio, dos productos con la misma especie pueden llevar cepas distintas, y lo que se haya estudiado con una no se puede dar por válido para la otra. En el registro de la UE, el motivo de rechazo más repetido es justo que el alimento no estaba suficientemente caracterizado (210 de las 368 entradas no autorizadas) [12].
Para la etiqueta, el grupo de trabajo de la FAO y la OMS recomienda la «Denominación de género, especie y cepa», que ese nombre de cepa no engañe sobre su funcionalidad y que la cepa esté depositada en una colección de cultivos internacional [1].
Los nombres también cambian. En 2020 se propuso dividir el género Lactobacillus en 25 géneros [16], y no todos los fabricantes actualizan a la vez: la web de Cinfa de FloraBiotic Kids escribe «Lacticaseibacillus rhamnosus GG» en la descripción y «Lactobacillus rhamnosus GG» en la composición del mismo producto [14]. Lo que identifica la cepa es el código final (GG); comprueba que coincide.
UFC: cuántos microorganismos vivos y hasta cuándo
UFC significa unidades formadoras de colonias y es la cifra que indica cuántas células viables hay en un complemento [4]. Las potencias de diez de las etiquetas se leen así: 10⁸ UFC son 100 millones; 10⁹, mil millones; y 10¹⁰, 10.000 millones.
Importa cuándo se mide esa cifra. La FAO y la OMS recomiendan que la etiqueta indique el «Número viable mínimo de cada cepa probiótica al final de su período de conservación» [1]. El NIH aconseja buscar productos que indiquen las UFC al final de la vida útil, y no en el momento de la fabricación, porque los microorganismos pueden morir durante ese tiempo; y recoge que la ISAPP pide indicar las UFC, idealmente por cada cepa, hasta la fecha de caducidad [4].
En las fuentes de fabricante leídas para esta guía, solo PrecisionBiotics enlaza la cifra con la vida útil: dice que la dosis de la cápsula de Alflorex Dual Action se mantiene eficaz durante toda la vida útil [15]. En el resto, el texto no aclara si la cifra se refiere al día de fabricación o a la caducidad.
Tampoco basta comparar UFC entre etiquetas: el NIH señala que la variedad de cepas y dosis, y unas prácticas de etiquetado poco homogéneas, hacen difícil saber qué productos ofrecen beneficios verificables [4].
Conservación y toma: lo que manda es la etiqueta
No todos los probióticos se conservan igual. El NIH recoge la recomendación de la Organización Mundial de Gastroenterología de mirar en la etiqueta las condiciones de conservación: algunos requieren refrigeración y otros pueden guardarse a temperatura ambiente [4]. La FAO y la OMS incluyen las «Condiciones adecuadas de almacenamiento» entre los datos que debe llevar la etiqueta [1]. Lo que dicen los fabricantes de esta guía:
- Reuteri Gotas. «No conservar a temperatura superior a 25°C. No congelar.» Y «Una vez abierto consumir en tres meses.» Se mezcla con agua u otra bebida fría; en el lactante, con leche a la temperatura de empleo (máximo 37 °C) [15].
- Prodefen Plus. «Conservar en lugar fresco y seco, lejos de la luz, humedad y fuentes directas de calor. No necesita refrigeración.» El sobre se disuelve en un líquido a temperatura ambiente [15].
- NS FloraBiotic Gotas. Cinfa indica que pueden mezclarse con alimentos líquidos a una temperatura máxima de 37 °C [14].
Sigue siempre la etiqueta de tu producto: «Siga siempre las instrucciones de uso proporcionadas en el envase.» [5]
Probióticos en la farmacia: qué hay en la tienda y qué dice cada fabricante
La tienda online es de parafarmacia, y en ella hay complementos alimenticios con probióticos de varias marcas. Estos nueve son cápsulas, gotas y sobres; los productos citados son ejemplos y su disponibilidad puede variar.
La tabla recoge lo que publica cada fabricante en su web, etiquetado o prospecto, leído el 23-10-2026. Cuando el fabricante no publica un dato, la tabla lo dice: ese dato está en el envase y es lo primero que hay que mirar. Sirve para ver cómo se aplica lo anterior; no es una recomendación personalizada. Si la ficha de un producto y su envase no coinciden, vale el envase.
| Producto | Microorganismos que declara | Cantidad que declara | Formato | Conservación |
|---|---|---|---|---|
| NS FloraBiotic Refuerzo (30 cápsulas) | Lacticaseibacillus rhamnosus GG y Bifidobacterium lactis VES002 | 3,3 mil millones por cápsula; la web no usa la sigla UFC | Cápsulas | No lo indica la web de Cinfa; mira el envase [14] |
| NS FloraBiotic Gotas (8 ml) | L. rhamnosus GG, L. reuteri y B. breve; sin código de cepa para las dos últimas | La web no da cantidad | Gotas | No lo indica la web de Cinfa; mira el envase [14] |
| NS Florabiotic Kids (8 sobres) | Lacticaseibacillus rhamnosus GG; Bifidobacterium infantis LMG 25627, B. bifidum LMG 25628, B. longum LMG 26652 y B. lactis VES002 | 6,6 × 10⁹ UFC por dosis máxima diaria (2 sobres) | Sobres | No lo indica la web de Cinfa; mira el envase [14] |
| NS FloraBiotic Recuperador Instant (8 sobres) | Lacticaseibacillus rhamnosus GG | 1 × 10¹⁰ UFC por sobre | Sobres que se disuelven en la boca, sin agua | No lo indica la web de Cinfa; mira el envase [14] |
| Pure Encapsulations ProFlora G.I. (60 cápsulas) | «Bifidobacterium spp, Lactobacillus spp y Streptococcus sp»: solo géneros | La web española no da UFC | Cápsulas | No lo indica la web; mira el envase [15] |
| Kobho Pre-Post Probiotic (60 cápsulas) | 19 «cepas» que la web lista por nombre de especie, sin código de cepa; más inulina (prebiótico), tributirina y zinc | La web no da UFC | Cápsulas | «Guardar en un lugar fresco y seco.» [15] |
| Reuteri Gotas (10 ml) | Lactobacillus reuteri Protectis (L. reuteri DSM 17938) | 10⁸ UFC (100 millones) en las 5 gotas de la dosis diaria | Gotas | No más de 25 °C y sin congelar; una vez abierto, consumir en tres meses [15] |
| Alflorex Dual Action (30 cápsulas) | Bifidobacterium longum 35624 y 1714; más calcio y vitaminas B5 y B6 | 1 × 10⁹ UFC por cápsula; la marca dice que la dosis se mantiene eficaz durante la vida útil | Cápsulas | Por debajo de 25 °C y sin refrigeración, según la web de la marca en Irlanda [15] |
| Prodefen Plus (10 sobres) | 7 cepas: L. rhamnosus GG y, solo con el nombre de la especie, L. casei, L. acidophilus, B. infantis, S. thermophilus, L. bulgaricus y B. breve; más fructooligosacáridos y vitamina D3 | GG: 1 × 10¹⁰ UFC por sobre; las otras seis, 1 × 10⁹ UFC en una sola cifra | Sobres | «Conservar en lugar fresco y seco, lejos de la luz, humedad y fuentes directas de calor. No necesita refrigeración.» [15] |
Datos de las webs, etiquetados y prospectos de Cinfa [14], Pure Encapsulations, Kobho, Casen Recordati, PrecisionBiotics e Italfarmaco [15]. «Cepa» designa aquí lo que cada fabricante llama así.
Categoría y marcas de la tienda
Para ver todos los probióticos de la tienda, entra en la categoría de probióticos. Consúltanos cualquier duda que tengas.
Cuándo consultar antes de tomar un probiótico
La AESAN pide informar siempre al médico de los complementos que se toman, en particular si hay una enfermedad de base o una intervención quirúrgica prevista; también si se está embarazada o en lactancia («La mayoría de los complementos alimenticios no han sido estudiados en mujeres embarazadas o durante el periodo de lactancia.») y antes de dar uno a un niño («La mayoría de los complementos alimenticios no han sido estudiados en niños.») [5].
En personas sanas es poco probable que los probióticos causen daño y los efectos secundarios suelen ser leves. Se han descrito algunos casos de infecciones graves, casi todos en personas muy enfermas o con las defensas bajas [4]. Si estás en esa situación o tomas medicación, consúltalo antes con tu médico o farmacéutico.
Para comprar, la AESAN recomienda: «Compre sus complementos alimenticios en canales de distribución de alimentos autorizados o en la farmacia.» [5] Y recuerda que, fuera del ámbito alimentario, hay productos con cepas de microorganismos que se comercializan como medicamentos [3]. Los medicamentos se dispensan en la farmacia, donde podemos aconsejarte.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un probiótico?
Según la FAO y la OMS, «microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades apropiadas, confieren al huésped un beneficio para la salud» [1]. Es una definición científica: la legislación de seguridad alimentaria de la UE no define el término [3].
¿Para qué sirven los probióticos?
La UE no ha autorizado ninguna declaración de propiedades saludables para los probióticos: la Comisión señala que desde 2008 la EFSA ha evaluado más de 300 solicitudes sobre microorganismos vivos y sobre los términos «probiotics» y «prebiotics», ninguna con dictamen favorable [2]. La única declaración autorizada sobre microorganismos vivos se refiere a los cultivos del yogur y a la digestión de la lactosa del propio yogur [13]. Hay investigación sobre cepas concretas en situaciones clínicas concretas, que corresponde valorar a un profesional sanitario, y sus resultados no se trasladan de una cepa a otra [1][4].
¿Los probióticos de farmacia son medicamentos?
Los de esta guía son complementos alimenticios, no medicamentos [14][15]. La AESAN señala que, fuera del ámbito alimentario, existen productos con cepas de microorganismos que se comercializan como medicamentos [3]. La tienda online es de parafarmacia; los medicamentos se dispensan en la farmacia, donde podemos aconsejarte.
¿Hay que guardar los probióticos en la nevera?
Depende del producto: algunos requieren refrigeración y otros se guardan a temperatura ambiente, y lo dice la etiqueta [4]. De los fabricantes de esta guía, Italfarmaco indica que Prodefen Plus no necesita refrigeración y Casen pide no conservar Reuteri Gotas por encima de 25 °C [15].
¿Qué significan las UFC de la etiqueta?
Unidades formadoras de colonias: el número de células viables del producto [4]. Lo recomendable es que se indique el mínimo viable de cada cepa al final de su período de conservación [1].
¿Se pueden tomar todos los días?
No hay una pauta común: la fija cada fabricante en el envase. Por ejemplo, Cinfa indica 1 sobre al día durante 8 días para FloraBiotic Recuperador Instant y 1 cápsula al día para FloraBiotic Refuerzo [14], y Casen, 5 gotas al día para Reuteri Gotas [15]. No consumas más de lo que indica la etiqueta [5] y, si tienes dudas, consulta con tu médico o farmacéutico.
Fuentes
- FAO/OMS, Probióticos en los alimentos. Propiedades saludables y nutricionales y directrices para la evaluación, Estudio FAO Alimentación y Nutrición 85, Roma, 2006. Reúne el informe de la Consulta de Expertos de Córdoba (1-4 de octubre de 2001) y el del Grupo de Trabajo de Londres, Ontario (30 de abril-1 de mayo de 2002): https://www.fao.org/3/a0512s/a0512s.pdf
- Comisión Europea, respuesta a la petición de información del Defensor del Pueblo Europeo sobre la queja de IPA Europe (ref. 2273/2023), en inglés: https://www.ombudsman.europa.eu/pdf/en/197674
- AESAN, «Probióticos en los alimentos» (revisión 1), 27-10-2020. La dirección original de la AESAN ya no devuelve el documento (comprobado el 23-10-2026); el texto se ha leído en la copia que publica el despacho Faus & Moliner. La AESAN la menciona en su Memoria de 2020.
- National Institutes of Health, Office of Dietary Supplements, Probiotics. Health Professional Fact Sheet, actualizada el 25-3-2025 (en inglés; las frases de esta guía son traducción propia): https://ods.od.nih.gov/factsheets/Probiotics-HealthProfessional/
- AESAN, «Decálogo para un consumo responsable de los complementos alimenticios», 2.ª edición, 2026. https://www.aesan.gob.es/dam/jcr:4a1067b5-059b-4dc6-990a-b430374febb6/Decalogo_consumo_responsable_complementos_alimenticios%20(1).pdf
- Hill C. et al., Expert consensus document. The International Scientific Association for Probiotics and Prebiotics consensus statement on the scope and appropriate use of the term probiotic, Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology 2014;11(8):506-514: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24912386/
- Gibson G.R. et al., Expert consensus document. The International Scientific Association for Probiotics and Prebiotics (ISAPP) consensus statement on the definition and scope of prebiotics, Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology 2017;14(8):491-502: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28611480/
- Swanson K.S. et al., The International Scientific Association for Probiotics and Prebiotics (ISAPP) consensus statement on the definition and scope of synbiotics, Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology 2020;17(11):687-701: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32826966/
- Salminen S. et al., The International Scientific Association of Probiotics and Prebiotics (ISAPP) consensus statement on the definition and scope of postbiotics, Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology 2021;18(9):649-667: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33948025/
- Reglamento (CE) n.º 1924/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de diciembre de 2006, relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos (artículos 2 y 10). Versión consolidada de 13-12-2014: https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=CELEX:02006R1924-20141213
- Defensor del Pueblo Europeo, Decision on how the European Commission deals with the labelling of foodstuff that contain probiotics as health claims (case 2273/2023/MIK), 20-12-2024 (en inglés): https://www.ombudsman.europa.eu/en/decision/en/197581
- Comisión Europea, Registro de la UE de declaraciones nutricionales y de propiedades saludables (Portal de Información sobre Alimentos y Piensos), 2.337 entradas descargadas el 23-10-2026: https://ec.europa.eu/food/food-feed-portal/screen/health-claims/eu-register
- Reglamento (UE) n.º 432/2012 de la Comisión, de 16 de mayo de 2012, por el que se establece una lista de declaraciones autorizadas de propiedades saludables de los alimentos distintas de las relativas a la reducción del riesgo de enfermedad y al desarrollo y la salud de los niños. Versión consolidada de 20-8-2025: https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=CELEX:02012R0432-20250820
- Fichas de Cinfa (Nutritional System), consultadas el 23-10-2026: Refuerzo, Gotas, Recuperador Instant Kids y Recuperador Instant.
- Otros fabricantes, consultados el 23-10-2026: Pure Encapsulations, ProFlora G.I.; Kobho Labs, Pre-Post Probiótico; Casen Recordati, etiquetado de Reuteri Gotas; PrecisionBiotics, Alflorex Dual Action; Italfarmaco, prospecto de Prodefen Plus.
- Zheng J. et al., A taxonomic note on the genus Lactobacillus: Description of 23 novel genera, emended description of the genus Lactobacillus Beijerinck 1901, and union of Lactobacillaceae and Leuconostocaceae, International Journal of Systematic and Evolutionary Microbiology 2020;70(4):2782-2858: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32293557/
Información general sobre complementos alimenticios; no sustituye el consejo de un médico. Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta variada y equilibrada ni de un estilo de vida saludable.